Es
tan fuerte el boom de la demanda de cava valenciano y de otras zonas de fuera de
Cataluña (Extremadura, Rioja, Navarra...) que se están dando situaciones
pintorescas y algunas rayan en comportamientos irregulares o casi fraudulentos,
desde el punto de vista de la DO del Cava.
Según he podido saber se han
detectado marcas de cava valencianas y de otras procedencias cuyas etiquetas
llevan la B en el número de registro de embotelladora, lo que significa que se
ha embotellado en Barcelona. Es decir, que hay quien se aprovecha de la
situación para hacer pasar por una cosa lo que no es. En el Penedés funciona un
mercado de compraventa de excedentes de cava standard o elaboraciones de
pequeños agricultores. Son botellas sin etiquetas, las compra quien quiere y le
pone la suya. Ahora, con la crisis de ventas, los grandes presionan a la DO para
que controle más posibles irregularidades, incluido el uso de variedades de uva
no autorizadas
El cava valenciano agota sus existencias pese a casi
doblar la producción
Las pocas bodegas valencianas que elaboran cava
están de enhorabuena. A mes y medio de la Navidad se han quedado ya sin
existencias, y eso que algunas han llegado a doblar su producción. Los
llamamientos en contra de comprar cava catalán les han traído una lluvia de
clientes de toda España.
Algunas marcas de cava del Penedés se han visto
obligadas a rebajar tarifas y a emprender promociones especiales para poder
colocar sus objetivos de venta. La ventaja inducida para el consumidor es que se
puede encontrar cavas catalanes con precios al detall más económicos que en años
anteriores.
Son las consecuencias de un fenómeno sociopolítico que
empezó casi en broma y que está traduciéndose en importantes derivaciones
económicas. |